Esto estaba en borrador desde mayo... os lo aseguro. Y ahora, después de una tarde de cañas, editado y dedicado a mi amigo Xosé autor de la famosa frase 'Este blog se actualizará cuando las circunstancias lo requieran' y ¡con el que, entre otras muchas cosas, me encanta enzarzarme en discusiones sobre tecnología y participación ¡y aunque no coincidimos en casi nada es un placer amigo!
Me encanta escribir, leer y usar y abusar de todas las herramientas que internet pone a mi disposición (vale, y también a la vuestra) para hacer una de las cosas con las que más disfruto -ya lo he contado mil veces- discutir.
Tengo tal lío de mails, de skype, de sindicaciones... que parece que no siento la necesidad de decir nada en un blog propio. ¿El 'problema'? Me encanta comentar en los blogs ajenos, contestar a mails o participar en listas de correo ¡al final es más rollo tertulia o caña con los colegas que diario personal! y creo que me gusta escuchar y no hablar sola.
Por tanto, no se si esta es mi herramienta. Pero, por otro lado, no soy capaz de darle a eliminar blog ¡y ya está! a seguir con mis listas y mails y mensajerías instantáneas y el terracismo productivo... los blogs enganchan.
Después de darle mil vueltas, creo que la única manera de asomarme más por aquí es intentar retomar la idea que tenía al principio.
¿Qué me pasa? Pues que todo el mundo tiene claro de qué tengo que hablar en el blog, mucha gente me anima a hablar más... y esto condiciona, porque yo lo que pretendo es hablar de lo que me apetezca y cuándo me apetezca y ahora al abrir blogger me vienen las ráfagas de lo que quieren que escriba o de lo que esperan leer de mí ¡total, termino cerrando! Sólo seguiré escribiendo si vuelvo a pensar que no tengo objetivos con esto ¡la idea inicial!
Y no me pasa sólo a mí, leo y escucho comentarios parecidos muy a menudo.
Por tanto reivindicación al canto! Los blogs son un espacio personal, intransferible, objetivable o no en el que volcar reflexiones propias con la periodicidad elegida ¿o me equivoco? Que la herramienta, potente para dar la posibilidad de expresarse a todo el mundo que tenga algo que decir aunque sea a sí misma, no se convierta en algo que utiliza una élite que define los términos para ser o no ser en la blogosfera o para tener o no tener un blog (no puedo estar más de acuerdo con el final de este post de ‘Tecnología Obsoleta’)
Si definimos, encorsetamos y hacemos difícil que todo el mundo acceda si quiere con definiciones y reglas que deberían evolucionar con la herramienta y el uso que se da de ella (es decir, que deberían cambiar cada semana) habremos perdido una herramienta más para la participación horizontal!
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4 comentarios:
Yo, desde luego, no dejaré de leerte o escucharte o discutirte o animarte o rebatirte o escribirte
Yo toy pasando por una etapa de aburrimiento del blog. Sé que mucha gente lo lee esperando encontrar ciertas cosas... y ahora no me apetece nada hablar de ellas. La cuestión es... ¿de qué me apetece hablar ahora?
¡Bravo!
Totalmente de acuerdo. Cuando el blog se convierte en una obligación de actualizar, muere seguro. Es algo personal y ello incluye el ritmo. Es como cuando haces jogging, ves a unos a toda leche que se cansan a los 2 minutos y a otros que van con su "marcheta", lenta pero segura, y avanzan y avanzan, y se comen los km...
Yo llevo ya cuatro años de blog (!!) y ni me lo planteo. Escribo cuando me apetece y quiero contar algo. Sin más. Un abrazo, Arancha (y a Xosé y Olga que están por aquí...)
Ves? hasta para enviaros un abrazo virtual necesito mi momento ¡gracias por los comentarios y un achuchón enorme a los tres! para mí un ejemplo sois un ejemplo de bloggeros, os sigo con atención y me encanta lo que decís ¡así que cuando queráis seguid contándome ;-)! MUacas
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