He leído impresionada en la edición de El País de hoy que se inaugura una muestra de fotografía en Madrid.
Por supuesto no me impresiona la inauguración pero si lo hace, y mucho, el tema y la forma en la que se ha llegado a esta.
El tema es la cárcel de Carabanchel. Complejo edificado por el régimen franquista, cerrado en 1.999 y desde entonces en un estado de abandono que se mueve entre la dejadez política y la presión vecinal.
Como otras tantas macro-obras del régimen fue construida por presos políticos, forzados a levantar un edificio que nunca se terminó, que albergó presos que se oponían al régimen y también fue testigo de ejecuciones, motines y presos insignes (Marcelino Camacho entre otros).
Funcionó durante 55 años y ahora poco a poco se está convirtiendo en un símbolo urbano: graffiti, expolios, mercadeo, abandono, reivindicaciones, manifestaciones, fotografías, quedadas y ¡exposiciones!
La exposición se ha conseguido gracias a la red... social. Visibiliza la decadencia en imágenes y el poder del grupo para refrescar memorias ¿paradójico o delicioso?
viernes, 18 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario